La analogía fácil: es como el precio de la gasolina o de un billete de avión. Depende del mercado en ese momento, no de una tarifa cerrada.
Precio a lo largo del día
La indexada (azul) se mueve hora a hora con el mercado. La línea gris discontinua es un precio fijo, de referencia.
Cómo funciona
Pagas el coste real de la energía en cada hora, más los costes regulados y un pequeño margen de la comercializadora. No hay intermediario que «amortigüe» el precio: ves lo que cuesta de verdad.
Ventajas
- Máxima transparencia: pagas el precio real, sin colchones ni primas de riesgo escondidas.
- Ahorro a largo plazo: para quien puede adaptar parte de su consumo a las horas baratas, suele ser la opción más económica.
A tener en cuenta
El recibo varía cada mes y no es 100% previsible. Requiere cierta tolerancia a la variabilidad y, sobre todo, que alguien vigile el mercado para sacarle partido.
Para quién es ideal
Consumidores informados con consumo flexible, o empresas que cuentan con asesoramiento que sigue el mercado por ellas. En la gráfica, la línea azul es la indexada moviéndose hora a hora; la línea gris discontinua sería un precio fijo, que se queda quieto como referencia.
¿Te conviene la indexada o prefieres la tranquilidad de una fija? Te lo decimos según tu consumo real, gratis y sin compromiso.
